domingo, 12 de octubre de 2008



Con locos pensamientos más sin apoyo moral, cuando las letras que rondan las cabezas se averguenzan de salir a la calle, con la voz. La voz de un pajaro como color amarillo, como un ala de la flor, que en el momento fue perfecta, flor perfecta, prefecta, y no solo amarillo, sino de colores varios que devuelven caminos a la vida.

No quiero la vida grisnegrablancaparda quiero tus manos extendidas con largas tentaciones de sabor peruano,

como poema de Neruda, coqueto o simpleza de Teillier, con cosas, casas y cartones del té. El té que no supera el cigarro.

Ese cigarraro, que secreto, solo saben mas blancas intenciones tu y yo.

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