domingo, 12 de octubre de 2008



Con labiosos recuerdos impensables e incomprensibles de mañanas y tardes de estudio no estudiado no leido carcajeado y besorobado.

Como nosotros

mañana planeados parecidos y diferentes de dientes y ternura volteada en jarros de grandes sentimientos y tonalidades burdeo que tiñen lo que arranca a nuestro paso. Agigantado camina el paso, pardo lento, rojo rápido Motón.

Que si puedes hazlo, que yo no puedo adelantar el tiempo para ver ese Motón donde se ve el burdeo alcanzado y revolcado en alguna rama de nuestra historia, que calmada espera a escribirse terminando con lo sólo de mis ojos y lo calmo de los tuyos.

Por eso que corren,

para no terminar en la ternura de abrazos besos caricias grandes y blandas

y suaves

que si no corren las atrapamos. Se escribe ese mundo al que destinados estabamos, por poco originales que juntos se diferencian del resto.

Porque lo diferente esta a tu lado.

Esperemos Motones juntos.



Con locos pensamientos más sin apoyo moral, cuando las letras que rondan las cabezas se averguenzan de salir a la calle, con la voz. La voz de un pajaro como color amarillo, como un ala de la flor, que en el momento fue perfecta, flor perfecta, prefecta, y no solo amarillo, sino de colores varios que devuelven caminos a la vida.

No quiero la vida grisnegrablancaparda quiero tus manos extendidas con largas tentaciones de sabor peruano,

como poema de Neruda, coqueto o simpleza de Teillier, con cosas, casas y cartones del té. El té que no supera el cigarro.

Ese cigarraro, que secreto, solo saben mas blancas intenciones tu y yo.